La pasiflora o flor de la pasión

La pasiflora, flor de la pasión o granadilla (Passiflora incarnata) es una planta o liana trepadora del género passiflora que crece en regiones tropicales de América.  También se cultiva de forma ornamental en Europa y crece asilvestrada en el norte de África y la cuenca del Mediterráneo.
Fue descubierta en Perú en el año 1569, y en el siglo XVII el entonces papa Pablo V pensó que la planta era una revelación divina de la pasión de Cristo, debido a la semejanza del dibujo interior de la corola con la corona de espinas de Jesucristo.


Una de las características más destacables de la pasiflora es la belleza de sus flores, con una corola compuesta de pétalos blancos rodeados de una triple corona de filamentos de color púrpura.  Los frutos, nombrados maracuyá, son comestibles y con ellos se elaboran jarabes y mermeladas, y son usados como base de zumos tropicales.

De la pasiflora se utilizan las ramas floridas, aunque también se pueden usar las flores y los frutos y sus principales componentes son alcaloides como el harmano (0,011%), la harmina (0,015%) o el harmol (0,021%), derivados flavónicos como el quercetol, el kaempferol, apigenol y luteolol, y un glucósido denominado pasiflorina.

Indicaciones

·Sistema nervioso: la pasiflora es útil en el tratamiento de casos de insomnio provocados por una hiperexcitación cerebral, provocando un sueño prácticamente igual al fisiológico.

·Analgésico: se emplea en procesos dolorosos de carácter nervioso, como dolores menstruales, cardíacos, rectales, neuralgias y espasmos en general, así como migrañas y cefaleas nerviosas.  Especialmente efectiva en caso de contracturas musculares.

·Sistema cardiovascular: la relajación del sistema nervioso produce un efecto hipotensor (disminuye la presión arterial) debida a una vasodilatación de los vasos sanguíneos periféricos y una ligera disminución del ritmo cardíaco, pero con mayor amplitud de pulso.

El tratamiento con pasiflora debe alargarse durante un mínimo de 10 días para obtener un buen resultado, aunque no es descartable efectos a los pocos días en personas sensibles.
Aunque a las dosis recomendadas no produce ninguna toxicidad, no puede descartarse un posible efecto adverso en dosis muy elevadas.

Consulte siempre a su médico o a un terapeuta cualificado.

Las preparaciones más habituales son en infusión, comprimidos, tinturas madre y extractos fluidos de planta fresca, siendo estos dos últimos los más efectivos.

Preparar y fortalecer las defensas de nuestro organismo con equinácea

Estamos en plena campaña de la gripe y volvemos a nuestra rutina diaria después de las fiestas navideñas y sus excesos, cosa que hace mella en nuestras defensas.  Una buena aliada para nuestro sistema inmunológico y combatir la temida gripe es la equinácea.
La equinácea es una planta proveniente de norteamérica.  Los indios aborígenes de Nebraska y Missouri, en Estados Unidos, la usaban aplicada en heridas purulentas y mordeduras de serpientes.  Tradicionalmente se usaba como remedio en diversidad de enfermedades, pero especialmente en caso de enfermedades infecciosas e inflamatorias como resfriados, tos, lavados oculares, de boca, sífilis y gonorrea y también usada como estimulante general.  La introducción de esta planta en la farmacopea americana y europea se debe a los farmacéuticos americanos John King y John Uri Lloyd en 1887.
De la equinácea (Echinacea purpurea Moench., E. angustifolia L., E. pallida) se utilizan, principalmente las raíces y el rizoma, aunque frecuentemente la planta entera.  En las raíces podemos encontrar varios componentes, como glucósidos (1%), aceite esencial (1,25%), ácidos grasos , fitoesteroles, alcaloides (0,0065%) y betaína (1%).

Indicaciones:
-estimulante inmunitario: indicado en en caso de enfermedades infecciosas de repetición causadas por la disminución de las defensas del organismo.
-enfermedades infecciosas: parece ser que ejerce un efecto fungicida y bactericida e inhibe el crecimiento vírico.
-sistema respiratorio: usada para afecciones del tracto respiratorio, resfriados y estados gripales en general.
-sistema digestivo: estimula la secreción de saliva y puede utilizarse en casos de diarrea, colitis y estomatitis ulcerosa.
-sistema genitourinario: gonorrea, sífilis y salpingitis.
-infecciones locales: flemones dentarios y abscesos postquirúrgicos.

Por vía externa puede utilizarse como antiséptica y vulneraria en el tratamiento de úlceras y llagas que supuren y heridas en general.

Contraindicaciones:
no se conocen efectos tóxicos ni secundarios a la toma de equinácea.  Aunque contiene alcaloides pirrolizidínicos (tóxicos para el hígado), su concentración es tan insignificante que no se han descrito efectos adversos en ningún ensayo clínico.  Aún así, se recomienda no realizar tratamientos de larga duración y la usaremos en periodos de unos cuarenta días máximo.

Como en el caso de otros inmunoestimulantes no se recomienda en periodos agudos de enfermedades autoinmunes o afecciones sistémicas como tuberculosis, leucosis, colagenosis, esclerosis múltiple, SIDA, etc…

Las preparaciones más recomendables para su administración son en forma de tintura madre o extracto fluido de planta fresca, ya sea en alcohol o en glicerina.  Aunque también podemos encontrarla en forma de cápsulas y en muchas preparaciones se adjuntan otras plantas para producir un efecto sinérgico como el tomillo, el cajeput, eucaliptus, propóleo, etc…

Consulte siempre a su médico o a un terapeuta cualificado.