El triptófano, nutriente ineludible del sistema nervioso

El triptófano es un aminoácido perteneciente al grupo de los aminoácidos esenciales (triptófano, fenilalanina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, treonina y valina), que son los 8 aminoácidos vitales para el correcto funcionamiento del organismo y que deben ser aportados por la dieta a diario, ya que si falta alguno de ellos puede haber déficit.

Los investigadores de enfermedades mentales se interesaron por el triptófano en 1971 cuando Wurtman y col., del Instituto Tecnológico de Massachusetts, descubrieron que la concentración de serotonina dependía de la cantidad de triptófano existente en la dieta.
El triptófano es precursor de la serotonina, uno de los neurotransmisores más importantes del sistema nervioso, que controla los estados de ánimo y favorece el sueño ya que es precursor de la melatonina (hormona inductora del sueño).

Fuentes dietéticas de triptófano:
-Soja y derivados (muy ricos en triptófano) y legumbres en general.
-Carnes.
-Anchoas saladas.
-Quesos (aunque la caseína puede ser difícil de metabolizar por el intestino humano).
-Huevos.
-Almendras crudas.
-Semillas de sésamo.
-Arroz integral.

Indicaciones:
-Antidepresivo, debido al aumento de los niveles de serotonina aumenta y mejora el estado de ánimo.  Los niveles de serotonina cerebral están a menudo deprimidos en personas con estrés, ansiedad y nerviosismo y en alteraciones como los trastornos obsesivo-compulsivos, comportamiento agresivo y trastornos de la alimentación como la bulimia y la anorexia.
-Ansiolítico gracias al poder relajante del sistema nervioso de la serotonina.
-Promotor del sueño, ya que la serotonina es precursora de la melatonina, involucrada en el establecimiento del ciclo circadiano (sueño–vigilia)
-Precursor de la niacina (vitamina B3) en el organismo.
-Favorece el crecimiento en los niños.
-Mejora la concentración y la memoria.

La posología para la aplicación terapéutica del triptófano suele estar entre 100-1.000 mg/día, dependiendo de cada caso y siempre usando un complemento de calidad farmacéutica, que indica la pureza del complemento.
No tomar con leche u otras proteínas y tomarlo siempre con el estómago vacío.
Es recomendable administrar, junto al triptófano, otros coadyuvantes para mejorar su acción terapéutica, como el magnesio, las vitaminas B3 y B6, incluso el complejo de vitaminas B al completo para no presentar desequilibrios y optimizar diferentes enzimas relacionadas con el sistema nervioso.

Para complementar su dieta con triptófano, consulte siempre a un médico o terapeuta cualificado.

Como regla prudencial no administraremos dosis superiores a 2 g diarios, aunque pruebas realizadas en el Centro de Investigación Psiquiátrica de Maryland han demostrado que no existe peligro de sobredosis o adicción al triptófano.